Como fotográfa que soy, adoro los viajes. Me sacan de mi rutina y me ayudan a observar el mundo de otra manera, con nuevos ojos.

El efecto perdura incluso tras la vuelta; vuelven a interesarme los lugares de siempre, incluso descubro detalles en los que no había caído antes. ¿A vosotros os pasa? Dicen que viajar además es buenísimo para la inspiración. La creatividad deja de fluir porque nuestro cerebro está anquilosado. Lo hemos acostumbrado a nuestras rutinas pero si lo exponemos a nuevas experiencias, despierta.

Hace poco estuve en Londres, y aunque las musas no han vuelto a rescatarme todavía(últimamente hago muy pocas fotos), sí que puedo decir que el viaje me encantó y que vine con las pilas bien cargadas. Incluso me han entrado ganas de empezar un blog, no es un mal comienzo 😉

Mi idea es convertir el blog en un espacio donde hablar sobre fotografía y retoque digital. Comentaré mis fotos y hablaré mucho también sobre artistas que admiro.

Pd: Paseando por Candem durante mis vacaciones encontré una plaquita que me gustó lo suficiente como para comprarla. Decora la entrada de mi estudio en casa, así que me ha parecido adecuado añadirla a mi primera entrada del blog:

La vida es como la fotografía